Cuerpo del amanecer, flor de la
carne florida ocaso, siento que no
quise ser más allá de flor de tu vida.
Corazón que en el tamaño de un
día se abre y se cierra, la flor nunca
cumple un año y la cumple hoy bajo
la tierra.
Besarse a la luna , mujer, es
besarnos en toda la muerte.
Descienden los labios con toda la
luna pidiendo su sentir del labio de
arriba, del labio de abajo gustada y
helada y en cuatro pedazos.
EL ROSAL.
¡Hay! breve vida intensa en un día
de rosales secular pa
sastes por la
casa igual, igual que un meteoro
herido, perfumado de hermosura y
mucha verdad.
La huella que has dejado en una
hondura con ruina del rosal, desde
un perfume que no cesa, hacen que
vayan nuestros cuerpos al más.
Autor Juan Alonso Nebreda
21 de Mayo del 2013
GRÁCIAS JUAN. MEENCANTAS SIEMPRE, CON TES BELLOS POEMAS. ME GUSTA MUCHO. BEIJINHO
ResponderEliminarGracias precioso es un placer leerte un beso poeta
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